Muchos samurai se convirtieron de maestros de las artes
marciales con armas, a los estilos sin armas. Estos estilos sin armas se
desarrollaron de las técnicas de los estilos con armas y fueron colectivamente
conocidos como JIU JITSU.
El nombre de Jiu Jitsu o Yawara comenzó a ser utilizado
alrededor del año 1600.
El Jiu-Jitsu está considerado como la madre de las Artes
Marciales y es una de las más antiguas formas de lucha. Sus orígenes se
remontan a más de dos mil años en la India.
En aquellos tiempos,
los peregrinos indios, que por lo general eran delgados, de baja estatura y
pacíficos, solían ser asaltados por tribus de mongoles, sumamente violentos y
además los de mayor estatura entre los pueblos de Asia.
Los indios, en inferioridad de condiciones físicas, se
vieron en la necesidad de crear una clase de defensa personal que no tuviera
como fundamento la fuerza muscular. El método se desarrolló bajo el concepto de
"El principio de la palanca contra la fuerza de los adversarios".
Posteriormente llegaría a China - tal y como lo hicieron
otras artes - y luego a Okinawa y Japón donde fue adoptado por las clases
guerreras.
Sus inicios en Japón se remontan al período comprendido
entre los siglos VIII y XVI, en que se sucedieron casi constantes guerras
civiles en donde las armas, armaduras, tácticas y sistemas de lucha se
desarrollaron y perfeccionaron en los campos de batalla. El ejército en ese
momento consistía de soldados a pie armados con lanzas.
En esa época, con una tecnología primitiva y sin las armas
que posteriormente los hombres fueron inventando, las batallas se decidían en
campo abierto, en enfrentamientos cuerpo a cuerpo, con ataques y contra
ataques.
El samurai desarrolló un estilo de combate mortalmente
eficaz que dependía de la espada como arma primaria en la batalla, pero en las
escuelas de Kenjitsu, donde los hijos menores de los funcionarios de clase alta
eran reclutados, eran adiestrados en arquería, esgrima y combate sin armas.
Debido a que los guerreros portaban armaduras, no utilizaban saltos ni patadas.
Este tipo de defensa
personal comenzó a formar parte de la vida de los samurais y en sus hábiles
manos creció y se desarrolló hasta ser inmensamente eficaz, peligrosa y
violenta. Su nacimiento probablemente coincidió con los orígenes del samurai.
El nombre de Jiu Jitsu o Yawara comenzó a ser utilizado
alrededor del año 1600.
En el año 1603 se establece Tokugawa Yeyasu como nuevo
Shogun, iniciando el período histórico denominado Edo (en la actual Tokio).
Comienza así un proceso de pacificación y estabilización económica y política.
La sociedad fue
dividida en cuatro clases: los samurai, campesinos, artesanos y comerciantes.
La paz duradera hizo que el samurai comenzase a tener problemas financieros, ya
que al no haber guerras sus servicios no eran requeridos. Los samurai sin amo
se convirtieron en Ronin, de hecho, en un desempleado. El gobierno intentó
ayudarlos con subsidios y enfatizando la importancia de la educación en las
artes marciales y buscaron en la enseñanza del jiu-jitsu una nueva profesión y
un nuevo modo de vida.
Muchos samurai se convirtieron de maestros de las artes
marciales con armas, a los estilos sin armas. Estos estilos sin armas se
desarrollaron de las técnicas de los estilos con armas y fueron colectivamente
conocidos como JIU JITSU.
El jiu-jitsu se practicaba mucho (durante el período Edo
llegó a haber 725 estilos reconocidos oficialmente) y muy a menudo, la lucha
terminaba con la muerte de uno de los luchadores. Sus practicantes comenzaron a
dividirse en varias facciones. Cada uno creó un nuevo Arte marcial, que pudo
ser exportado y aprendido por todos . Para algunas de estas nuevas artes, se
crearon reglas de competición en las que había vencedores y vencidos, pero
todos permanecían con vida, como por ejemplo el Judo, el Karate, etc... En
cambio otras, como el Aikido, siguieron el principio de la "no
competición".
El Jiu-jitsu o Jiujutsu que actualmente se está impartiendo
es Tradicional, haciendo énfasis en los aspectos de autodefensa y combate
deportivo y se basa en el combate o defensa personal de pie, pero no desechando
las técnicas de suelo, ya que la lógica de todo enfrentamiento indica que casi
siempre terminamos allí. Además se incluye el moderno sistema de competición
(Duo y Libre).
Actualmente el Jiujitsu en todos sus estilos, se está
difundiendo cada vez más, demostrando que el gran repertorio de técnicas para
diferentes situaciones, son de gran ayuda, tanto para la defensa personal, como
para la competencia deportiva, además del aspecto formativo en lo espiritual y
físico.
